jueves, 22 de marzo de 2007

Y no quedó ninguno


¿Qué tienen en común Agatha Christie y Gran Hermano? Que todos los desprecian pero todos se han entretenido alguna vez con ellos. Rara es la persona que no haya devorado con hambre alguna de las muchas novelas de Christie, como raro es quien no haya satisfecho alguna vez su curiosidad morbosa con las miserias de los protagonistas del reality de turno.

El problema de Agatha Christie, como el de muchos escritores de novela negra (Ellery Queen, o Erle Stanley Gardner), es que arrastra el sambenito de literata descafeinada, escritora de segunda que suplía su falta de talento con páginas y páginas llenas de sangre, cadáveres y detectives sabihondos.

Nada más lejos de la realidad. No es casual que millones de lectores hayan leído con fruición a esta escritora ni que sus obras hayan sido traducidas a casi todos los idiomas. El sentido común y las tramas bien construidas son dos ingredientes que siempre pueden encontrarse en sus novelas, y Diez Negritos, una de sus obras más leídas, no es ninguna excepción.

La que muchos consideran obra maestra de Agatha Christie es excelente historia que tiene todo para serlo. Los personajes están perfectamente logrados: diez personas que pasan un fin de semana en una mansión y son diezmados (nunca mejor dicho) uno por uno por un asesino que se esconde entre ellos. Describe espléndidamente los sentimientos de cada uno y representa de manera espectacular el temor ante la frustrante situación. Esta vez el misterio tiene aires “sobrenaturales”, dándole una interpretación a la inexplicable manera de como uno por uno, mueren sin la existencia de un asesino.


No solo la historia ficticia que plantea Christie es interesante, sino el tema de la imposibilidad de justicia legal en ciertos actos humanos, que en sí, es lo que mueve a esta sombra sedienta de justicia, quien como excusa, usará los "no considerados crímenes" de los invitados para acabar con sus vidas.
Un ambiente de incertidumbre y temor, que envuelve, y la proximidad a la locura de los personajes sobrevivientes gracias a la siniestra situación, le da al desenlace una velocidad impactante, donde transcurre todo, acciones y pensamientos simultáneamente terminando así, en el fatal final.

4 comentarios:

Cris dijo...

No he leído ningún libro de Agatha Christie, pero después de este artículo de opinión tengo ganas de leer Diez negritos.

claudia dijo...

ya sé que es tu preferida me gusta la crítica que haces yo estoy leyendo papel mojado de jan josé millas

Jorge dijo...

Yo leí "El caso de los anónimos" y en él también se jugaba mucho con el suspense y lo inesperado.

Mr Tichborne dijo...

Puxeches unha foto da edición de peto que teño eu, he he, que lembranzas. Sabía disto, a vella...