sábado, 16 de junio de 2007

Abono



"Sé que mis palabras le extrañan, pero es así. Toda mi vida y todas mis experiencias, las cosas que me han sucedido, la gente que he conocido, todos mis recuerdos, sueños y fantasías, cuanto he leído, todo eso ha sido arrojado al montón de abono que, con el tiempo, se ha ido descomponiendo hasta convertirse en humus orgánico oscuro y fértil... Otros lo llaman imaginación. Yo lo veo como un montón de abono. Cada cierto tiempo, tomo una idea, la planto en el abono y espero. La idea se alimenta de esa materia negra que en otros tiempos fue una vida, absorbe su energía. Germina, echa raíces, produce brotes. Y así hasta que un día tengo un relato o una novela.Los lectores -prosiguió la señorita Winter- son ingenuos. Creen que todo lo que se escribe es autobiográfico. Y lo es, pero no como ellos creen. La vida del escritor necesita tiempo para descomponerse antes de que pueda ser utilizada para alimentar una obra de ficción. Hay que dejar que se pudra."


(Diane Setterfield, El Cuento Número Trece)

3 comentarios:

Jorge dijo...

Es cierto, la trastienda en todos los órdenes de la vida requiere un trabajo y una dedicación que no se ven pero su consecuencia final si que trasluce con todo su explendor.

Alejandra dijo...

Que maravillosa explicación para lo que es la imaginación y creatividad. Creo que escribir es una de las cosas más difíciles que hay... Algunas veces me animo a dejar fuir las palabras e irlas plasmando poco a poco hasta que les doy forma, pero creo que a mi abono aún le hace falta tiempo para ser mas rico y productivo. Quizás se me ha olvidado soltar allí las experiencias que me ha tocado vivir (buenas y malas) para que puedan germinar las ideas, de manera que crezcan grandes y fuertes...

Saludos!

Bea dijo...

Es una metáfora muy apropiada. La imaginación es eso