domingo, 7 de diciembre de 2008

Matar es gratis

Sobre A SANGRE FRÍA, de Truman Capote.


Asesinatos múltiples los hubo y los habrá en todos los tiempos y en todos los lugares. Lo inusual es que un escritor urbano y glamuroso, el enfant terrible, el chico mimado de una Nueva York que estaba preparando el terreno para el advenimiento de Kerouac y su generación beat, se ponga a investigar a fondo un oscuro crimen cometido en un lugar todavía más oscuro: la América profunda, la del sur, la de los ranchos, las vacas y las firmes convicciones religiosas.

Si leemos A sangre fría con un cierto pavor no es tanto por ser sabedores de que los hechos que se narran son reales, sino porque somos conscientes de la gratuidad, de la irrelevancia del asesinato. Cuatro vidas se quiebran sin ningún motivo: ni la ira, ni la venganza, ni la lujuria. Ni siquiera la codicia.

Con un estilo descarnado y meticuloso, Capote nos condensa de tal modo la vida de la familia Clutter que sentimos verdaderamente su muerte, pese a las pocas páginas que ocupan en el libro. Y en cuanto a Dick y Perry...el lector les acompaña en su odisea por las carreteras interestatales, les acompaña quizás sin comprenderles, tal vez compadeciéndolos. Dick y Perry son el producto de su época, los protagonistas de una huida a ninguna parte a lo largo del asfalto, una especie de Bonnie y Clyde unidos por lazos muy semejantes a los de la famosa pareja.

En Perry, concretamente, tenemos uno de los retratos de personaje más turbios y angustiosos que la literatura ha dado. ¿Hasta tal punto ha llegado la meticulosidad investigadora de Capote como para penetrar en el alma del asesino? se preguntará el lector. ¿O la personalidad de Smith es fruto de la imaginación del autor?. La duda persiste. Lo que es indudable es que A sangre fría, se lee con el mismo placer que inspiran todas las novelas redondas, bien construidas. Un placer levemente amortiguado-o reforzado, quién sabe-por un leve escalofrío. Al fin y al cabo, cualquiera de nosotros hubiera podido estar en el lugar de los Clutter


3 comentarios:

Anónimo dijo...

bonito libro me encantó

biquiños

La frontera entre China y Paris dijo...

Ciertamente una gran novela, inicio del nuevo periodismo que luego desarrollarían otros como Wolfe. ¿sabías que después de la ejecución capota vino a España, a la Costa Brava, a terminar el libro?
Saludos

Cris dijo...

Me gustó mucho el libro y es una lectura que he recomendado :-)