sábado, 3 de enero de 2009

Una granja en África


Out of Africa es el libro más conocido de la escritora danesa Karen Blixen (1885-1962), más conocida por su pseudónimo literario de Isak Dinesen. Casada con el barón Bror Blixen-Finecke, un pariente lejano, se trasladó a Kenia en 1913 para hacerse cargo junto con su marido de una plantación de cafetales. Ya separada del barón, que la contagió de sífilis, Karen Blixen se hizo cargo ella sóla de la granja, y no abandonaría Africa hasta 1931, año en que la muerte de su amante, el cazador y aristócrata Denys Finch-Hatton y la ruina de la plantación motivada por la caída de los precios del café la impulsarían a regresar a Dinamarca.
La prosa de Isak Dinesen es delicada, musical y descriptiva. El comienzo de Out of Africa es uno de los más maravillosos de la literatura.

"Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día te sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas y las noches frías."

Describe el paisaje de las tierras altas africanas tal como ella lo percibia, lleno de magia y paz:

"La principal característica del paisaje y de tu vida en él, era el aire. Al recordar una estancia en las tierras altas africanas te impresiona el sentimiento de haber vivido durante un tiempo en el aire. Lo habitual era que el cielo tuviera un color azul pálido o violeta, con una profusión de nubes poderosas, ingrávidas, siempre cambiantes, encumbradas y flotantes, pero también tenía un vigor azulado, y a corta distancia coloreaba con un azul intenso y fresco las cadenas de colinas y los bosques. A mediodía el aire estaba vivo sobre la tierra, como una llama; centelleaba, se ondulaba y brillaba como agua fluyendo, reflejaba y duplicaba todos los objetos, creando una gran Fata Morgana. Allí arriba respirabas a gusto y absorbías seguridad vital y ligereza de corazón. En las tierras altas te despertabas por la mañana y pensabas: “Estoy donde debo estar”.

Y en este fragmento, hermosísimo, muestra su nostalgia por África.
“Aunque yo sé una canción de África,de la jirafa y de la luna nueva africana tendida de espaldas, de los arados en los campos y de los rostros sudorosos de los recolectores de café, ¿sabrá África una canción sobre mí? ¿Vibrará el aire en la llanura con un color que yo he llevado, o los niños inventarán un juego en el cual esté mi nombre, la luna llena proyectará una sombra sobre la grava de camino que era como yo, o me buscarán las águilas de Ngong?”

No hay comentarios: