miércoles, 1 de diciembre de 2010

Electricidad 100% renovable, el desafío del futuro

 
 La preocupación por los problemas medioambientales ocupa un lugar cada vez más destacado en las agendas de los gigantes corporativos e institucionales, achicados ante un problema que se antoja imparable, cuajado de objetivos incumplidos que dejan a Kyoto, a la fallida Cumbre de Copenhague y a las recién inauguradas conversaciones de la COP16 de Cancún en una posición poco favorecedora. El problema ha hecho saltar, por fin, todas las alarmas y las cuestiones ambientales se han equiparado ya, en importancia y atención institucional, a problemas como la seguridad ciudadana o el desempleo, comenzando a protagonizar acciones, campañas e investigaciones, como las llevadas a cabo por Eurofund (European Foundation for the Improvement of Living and Working Conditions) que se hacen eco de un nuevo fenómeno, la “ecologización” de la economía europea, una radical vuelta de tuerca que se orienta hacia la reconciliación final entre el crecimiento económico y la protección medioambiental. Hostigados por un problema de gravedad creciente, los gobiernos europeos han empezado a comprometerse en mayor o menor medida a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, promover el desarrollo de fuentes alternativas de energía y potenciar el empleo verde. En España, paraíso de las energías renovables, la creación de empleos “limpios” pretende erigirse en adalid de la modernización ecológica, al tiempo que el “lenguaje sostenible” va colándose en las esferas de decisiones políticas que conciernen al medio ambiente.
 
La apuesta ganadora se orienta pues al uso de las energías renovables. Esa es al menos la conclusión del informe “Cambio Global España 2020/50. Energía, economía y sociedad” elaborado por un equipo de expertos co-dirigido por Pedro Linares, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería ICAI, de la Universidad Pontificia Comillas, y Joaquín Nieto, presidente de honor de la Fundación Sustainlabour, que apuesta por un modelo energético con 100% de electricidad renovable en 2030. El informe fue presentado en el décimo Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA) celebrado en Madrid.

ESCENARIO SOSTENIBLE

La principal conclusión del documento es que la transición hacia un modelo energético sostenible no sólo es deseable, sino también posible. El reto central a resolver, señala el informe,  no pasa por tratar de conseguir más energía, sino por consumir menos cubriendo racionalmente las necesidades energéticas a través de un sistema más eficiente, basado en las energías renovables y compatible con el funcionamiento de los ecosistemas. El informe hace también hincapié en las reformas necesarias en los escenarios urbanos para alcanzar una gestión mucho más sostenible. Así, la rehabilitación de medio millón de viviendas al año y la construcción de nuevos edificios que consuman un 80 por ciento menos de energía conseguirían, en el escenario deseable establecido en el informe, un ahorro del 50 por ciento de consumo energético en las vivienda en 2030.

A la vez sería necesaria una apuesta firma por las energías renovables, afianzada en una legislación estable que permita la inversión y la evolución tecnológica. Esto aumentaría la seguridad de suministro y disminuiría la dependencia de los combustibles fósiles, que reducirían su aportación: un 20 por ciento el petróleo y en torno al 15 por ciento el carbón y el gas. A mayores, la energía nuclear no sería una fuente energética en 2030 porque se presupone el fin del ciclo de vida de las actuales centrales y no se baraja la construcción de nuevas plantas.

A través de estas medidas se lograría alcanzar el fin último que plantea la investigación:reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero en 2030 y al 80%, en 2050 (con respecto al año 1990). Un reto que supondría un ahorro de la demanda energética global en el sector residencial y de servicios de un 46% en 2050 respecto a 2009.

TRANSPORTES LIMPIOS

Asimismo, en relación al sector transporte el documento ha considerado un aumentode la eficiencia en 2020 de un 22% respecto de la existente en el año 2000. Además, se ha supuesto una apuesta decidida por el vehículo eléctrico para el transporte de pasajeros con 2,5 millones de vehículos en 2020, 5 millones en 2030 y 15 en 2050. Propone en este sentido un "cambio modal radical del transporte de mercancías", que debería derivar hacia el transporte ferroviario. De esta forma, en 2020 un 10% de la demanda de transporte total de mercancías pasa de la carretera a las vías, en 2030 un 30% y en 2050 un 70%.

Sin embargo, los autores reconocen que es necesario un cambio radical en la forma en que se transforma y consume la energía. Resulta imprescindible potenciar el ahorro energético, combatiendo el despilfarro en todos los sectores, con un énfasis especial en el urbanismo, la edificación y el transporte, en los que debe cambiar el paradigma consumista y desarrollista hacia uno basado en la suficiencia; para ello urge abandonar progresivamente los combustibles fósiles y la energía nuclear y sustituirlos por energías renovables.

Este cambio, reconocen los autores, no vendrá por sí mismo, sino que sólo podrá obtenerse como resultado de un conjunto coherente de políticas públicas e iniciativas privadas, consensuadas a largo plazo por todas las fuerzas políticas en un proceso que debe originarse y mantenerse desde la sociedad civil.
 
Publicado el 1-12-2010 en Intelligence & Capital News Report

jueves, 25 de noviembre de 2010

Sabedoría Popular

Microrrelato gañador da VIII edición do certame convocado pola Lonxa Literaria de Moaña



Ós quince anos quixen ser pescador. Ó abrente vía marchar ós homes coas canas no ombreiro e os queipos na man, todos coa barba pechada e un cheirume acedo a salmoira nas roupas e na alma. Cando o soubo, meu pai púxome a traballar na tafona familiar.

- Lonxe dos ollos, lonxe do corazón -dixo. 

Como xa non podía ver o mar, empecei a fabricalo. Aproveitei unha fornada de broa para moldear media ducia de peixes xeitosos que sairon do forno negros e tenros e vendéronse moi ben entre a rapazallada. As galletas e os biscoitos comezaron a acadar forma de quenllas e sereas, ata de argazos. Foi un éxito.

-¡Carallo de galego! onde pon o ollo, pon o dedo -alegrouse o meu pai.

Pero cando lle pedín un día de feira cuspiu de esguello.

- Cría o corvo e sacarache o ollo. 

Así que esa noite forneei unha balea doce e crocante, con fariña de biscoito e crema de leite. Ó pai teríalle gustado, estou seguro, pero non a probou porque media hora antes eu mesmo lle sacara os ollos para soterralos na masa latexante, coma pequenos Xonás agardando no ventre de lévedo entre as froitas confeitadas e as améndoas".

Premio en Moaña


O pasado venres recibín a boa nova de que era a gañadora da oitava edición do certame de microrrelato "Lonxa Literaria" co microrrelato "Sabedoría Popular". A entrega terá lugar nunha cea o vindeiro sábado en Moaña

Monográficos sobre Sostenibilidad y Responsabilidad Social

RSE.No hay recetas universales
Stakeholders
Cambio Climático y Empresa
Están publicados en la web de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos, como parte de la Publicación "Petroleo y Gas", mis informes sobre diferentes temáticas sostenibles

martes, 23 de noviembre de 2010

Las ciudades se suben al carro de la rendición de cuentas ambiental


No cabe duda de que representan un considerable porcentaje en la responsabilidad de haber echado por tierra los objetivos climáticos a nivel mundial, no sólo los de Kyoto sino también los que se sopesaron en la insustancial Cumbre de Copenhague. Las emisiones contaminantes siguen ostentando el dudoso honor de ser la pieza estrella del tablero mundial de los desmanes en materia climática.
Hasta la fecha, la técnica de pasarse la “patata caliente” ha sido la predominante entre la industria europea, en un eterno juego circular que viene siendo muy distinto de lo que se debate y se promete al respecto. Haciendo suya la premisa de “a mayor transparencia, mayor control”, la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) y la Comisión Europea, presentaron hace meses una herramienta interactiva donde se dejarán a la vista pública los datos sobre emisiones contaminantes, así como el volumen y la clase de desechos de los complejos industriales europeo, ya sea contaminantes del suelo, el aire o el agua. La herramienta incluía ya más de 24.000 variables de 91 tipos de sustancias consideradas contaminantes en 65 actividades económicas diferentes en los 27 estados miembros, además de Liechtenstein, Islandia y Noruega. Ahora, el cerco de la transparencia se ha estrechado todavía más, y son ya las ciudades las que dan cuenta de sus emisiones contaminantes, a raíz del programa “Ciudades CDP” presentado la semana pasada por Carbon Disclosure Project.

La herramienta pretende proporcionar un sistema para que las ciudades de todo el mundo-no solamente los Estados de la UE, a los que afectaba la iniciativa de la EEA-puedan informar acerca de sus emisiones de gases de efecto invernadero y estrategias relacionadas con el clima. De ese modo, las principales ciudades del mundo que se comprometan con la lucha contra el cambio climático, podrán informar con la metodología CDP, consiguiendo una gestión de riesgos proactiva. Londres, Toronto y Nueva York ya han acordado informar acerca de sus datos de emisiones de carbono a CDP.

CIUDADES TRANSPARENTES

Hasta la fecha, la iniciativa ha sido patrocinada por organizaciones como Autodesk, Microsoft y Sun Life Financial. Además, “Ciudades CDP” presenta un informe titulado ‘The Case for City Disclosure’, elaborado por Accenture que detalla el modo en que la declaración regular de los gobierno locales puede ayudar a las ciudades a compartir mejores prácticas, gestionar riesgos, aumentar  la efectividad operacional y los ahorros de costos, atraer inversión, promover la innovación y llevar prosperidad a las ciudades.

A la hora de llevar a la práctica esta iniciativa afloran las mismas dudas que surgieron con la herramienta de la Agencia Europea de Medio Ambiente desarrollada a nivel de la UE; esto es, si la medida, cuyo fin es lograr un mayor autocontrol por parte de los sectores responsables, llega ya demasiado tarde. Y es que la la reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero puede no ser suficiente para ralentizar el cambio climático, según algunos expertos entre los que destaca el científico del Instituto Tecnológico de Georgia, Brian Stone que sugiere a los políticos la necesidad de tener en cuenta la influencia de la deforestación global y la urbanización en el proceso de calentamiento global.

La teoría que avala la estrecha relación existente entre el progresivo calentamiento global y las emisiones de gases de efecto invernadero ha ganado adeptos de forma progresiva desde que fuera formulada por primera vez a finales del siglo XIX por el científico sueco Svante Arrhenius que publicó el estudio “Sobre la influencia en la temperatura del suelo del ácido carbónico en el aire” en 1896. Ya en 1930 se confirmó que el dióxido de carbono atmosférico estaba realmente aumentando, y a finales de los 50 se afianzó está confirmación con el desarrollo de técnicas de medida altamente precisas. En los 90, la teoría del calentamiento global fue por fin ampliamente aceptada, con algunas reticencias en un primer momento. Hoy en día es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la humanidad, y los expertos apuntan a que el incremento de las emisiones de dióxido de carbono provoca alrededor del 50-60% del calentamiento global.

RENDICIÓN DE CUENTAS

Es, por lo tanto, lógica la proliferación de iniciativas y herramientas para reducir este mal endémico. En los últimos tiempos, también las compañías están empezando a subirse al carro de la rendición de cuentas de sesgo medioambiental, tal y como demuestra el hecho de que Ferrovial ha dado a conocer por primera vez su huella de carbono en todo el mundo, tras haber creado una metodología para el cálculo de las emisiones. Tras el análisis, la compañía ha cifrado su huella de carbono en todo el mundo en un total de 1.953.510 toneladas de dióxido de carbono y ha comenzado a trabajar en un plan para reducir las emisiones en todas sus actividades con los horizontes de 2015 y 2020, según informa la compañía. La organización ha detallado otras divisiones que están llevando a cabo proyectos para reducir estas emisiones: la filial de aeropuertos BBA ha iniciado la construcción de la terminal mas 'verde' de Europa en el aeródromo de Heathrow; la filial de servicios urbanos, Cespa, ha reducido las emisiones a través de la captación de biogás en sus plantas de tratamiento y mediante el aprovechamiento en la producción de energía eléctrica. A este respecto, Ferrovial afirma que los analistas han valorado el esfuerzo de la empresa por reducir el impacto ambiental de las actividades, hasta el punto que la compañía ha sido reconocida por Carbon Disclosure Projet como la segunda mejor empresa del sector en el 'Europe 300'.

Y por su parte, las ciudades deben aunar esta recién nacida transparencia con el desarrollo de mecanismos “inteligentes” de desarrollo limpio. Para conseguir que las ciudades sigan siendo el motor económico y de desarrollo social, la ONU asegura que es imprescindible mejorar las infraestructuras, el transporte y la salud de los nuevos habitantes y seguir buscando la manera de alcanzar el equilibrio entre progreso y sostenibilidad. “Las ciudades se enfrentan en el siglo XXI a un reto sin precedentes. Su misma existencia está amenazada por las consecuencias del cambio climático. Su cohesión social y su estabilidad están amenazadas por la exclusión y las desigualdades. La calidad de vida y la salud de sus habitantes se ve cada día más perjudicada por el deterioro de la calidad del aire y del agua”. Ya en 2006 estas declaraciones de Naciones Unidas servían de colofón al World Urban Forum, organizado por la ONU en la ciudad canadiense de Vancouver, y no puede negarse que hoy en día siguen estando de rabiosa actualidad.

Publicado el 23-11-10 en Intelligence & Capital News Report

lunes, 22 de noviembre de 2010

Premios Corresponsables :Innovación, diálogo, sostenibilidad; las llaves que abren la puerta del panorama responsable


 Integración de las personas con discapacidad. Combustibles respetuosos con el medio ambiente. Microcréditos para acceder a un servicio de gas más económico y seguro. Una novedosa utilización energética de la cáscara de la almendra.Estos y otros proyectos, valorados por el jurado de los I Premios Corresponsables convocados por la Fundación Corresponsables, demuestran a las claras que la sostenibilidad, la innovación, el diálogo con los grupos de interés y el aporte de un valor añadido sostenible en el largo plazo y respetuoso con el medio ambiente y la comunidad, son las mejores llaves para franquear las estrechas pero prometedoras puertas del escenario responsable del siglo XXI.

Un escenario, el que viene, cuajado de valores intangibles que quedaron perfectamente plasmados en la exposición de Juan José Almagro, director de Comunicación y Responsabilidad Social de Mapfre: competencia, prudencia, reputación y buen nombre, responsabilidad, transparencia, austeridad y espíritu de servicio. Una serie de valores que son más que necesarios para una Europa abotargada y abúlica, enfrentada a un futuro que, según el esclarecedor colofón al acto pronunciado por el Ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ya no “podrá ser lo que era”.

GALARDONES RESPONSABLES

En cuanto a los premiados, en la categoría de PYMES, el galardón recayó en Aguas de Murcia y su  ‘Proyecto AMEB’, por el que se ha logrado producir un nuevo combustible de automoción respetuoso con el medio ambiente denominado Bioedar; en Anudal gracias a su plan de ‘Integración de Personal Discapacitado’, que ha logrado que este colectivo  represente más del 30% de la plantilla, adaptando los puestos de trabajo a sus necesidades; y en Frutos Secos de Castellón por su novedosa ‘Utilización energética de la cáscara de almendra’, que permite utilizar este residuo para generar vapor y disminuye el consumo de combustibles fósiles como el gas.

En la categoría  de ‘Administración y entidades públicas’ los tres premiados fueron: ADIF por el ‘Servicio Dialoga’, que facilita la accesibilidad a la información y comunicación en entornos ferroviarios a las personas sordas y con discapacidad auditiva; el Ayuntamiento de Medina del Campo y su innovador ‘Plan Estratégico de Desarrollo Sostenible’, a través del cual se busca la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos mediante un proceso de desarrollo sostenible; y  EMASESA (Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla) por ‘Facturación por Habitante’, un sistema tarifario más justo y socialmente más responsable, ya que se centra en el consumo por habitante y no por bloques.

En la categoría de Entidades No Lucrativas,  resultaron premiadas: CECOT (Confederación Empresarial de la Comarca de Terrassa) por su iniciativa ‘Creación del Área de Proyectos Sociales’, que impulsa políticas de Responsabilidad Social en la propia organización y en las empresas asociadas; Icària Iniciatives Socials y su ‘Albergue Inout’, un complejo turístico situado en el corazón de la sierra de Collserola, en el que trabaja una plantilla formada por personas con discapacidad;  PROEXPORT (Asociación de Productores-Exportadores de Frutas y Hortalizas de la Región De Murcia) por su ‘Modelo S-CSR’, una estrategia que ha conseguido que muchas empresas del sector agrario desarrollen su propia RSE; y la organización Xarxa de Custòdia del Territori, con su iniciativa ‘Empresas de Acuerdo con la Tierra’, que promueve la contribución del sector empresarial en la conservación y la preservación del patrimonio natural y su biodiversidad.

Por último, en la categoría de ‘Gran Empresa’ los galardones recayeron en Caja Laboral por su iniciativa ‘Gestina T en Gaztempresa’, que apoya a jóvenes emprendedores en Navarra y País Vasco con fondos y con la implicación de sus empleados como asesores financieros y como voluntarios; en DIA por el ‘Convenio firmado con la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL)’ con el que se quiere atender a la creciente población española en el umbral de la pobreza a través de la donación de alimentos; en Endesa por la iniciativa ‘Ecoelce’, que permite el intercambio de residuos reciclables por créditos de energía eléctrica en una zona deprimida de Ceará, en Brasil; en Gas Natural-Fenosa por ‘Cuartel V’, un barrio marginal de Buenos Aires cuyos habitantes acceden a un gas más económico y seguro a través de microcréditos a las familias; y en NH Hoteles por su ‘Club NH Sostenible’, un laboratorio de I+D que reúne a los proveedores más sostenibles de la cadena hotelera para desarrollar nuevos productos y servicios eco-eficientes.

Cabe mencionar el éxito de la convocatoria de los Premios Corresponsables, que en su primera edición recibieron nada menos que 526 candidaturas. En la selección de los premiados ha participado un Comité Técnico formado por un grupo de 12 consultoras expertas en Responsabilidad Social, y un jurado integrado por 15 reconocidos académicos y políticos del ámbito de la Responsabilidad Social.

Publicado el 22-11-10 en Intelligence & Capital News Report

miércoles, 17 de noviembre de 2010

TIC al servicio de la sostenibilidad, la alianza del futuro

Ahondar en el potencial de las tecnologías de la información y la comunicación a la hora de generar sostenibilidad es un paso imprescindible en una época en que la Responsabilidad Social Corporativa busca aliados para crecer y consolidarse entre los sectores tradicionales,  empezando por el delimitado ámbito financiero, cuyas cuentas de resultado se mantienen saludables a largo plazo, tal como se ha demostrado sobradamente, si se tienen en cuenta los aspectos sociales y ambientales; y llegando a involucrarse con el siempre cambiante sector TIC, cuyos avances se dan la mano con los principios del desarrollo sostenible. En este sentido, destaca el informe “Smart 2020” editado por el Global eSustainability Initiative (GeSI) que cuantifica de forma detallada el potencial que tienen las TIC para reducir las emisiones de dióxido de carbono y luchar contra el cambio climático en una economía más sostenible.
Se demuestra así que las TIC juegan un rol esencial a la hora de abordar el cambio climático de forma global y abrir camino a un desarrollo eficiente y sostenible. Reducir costes en sectores económicos como el eléctrico, el industrial y el transporte por un valor cercano a los 600.000 millones de euros hasta 2020: hasta ahí llegan las bondades en materia de sostenibilidad que los expertos del sector atribuyen a las TIC.

Además, el potencial de las tecnologías de la comunicación van más allá de la contribución en la lucha contra el cambio climático. Lucy Bernholz, Edward Skloot y Barry Varela, del Centro para la Filantropía Estratégica y la Sociedad Civil, Facultad Sanford de Políticas Sociales - Universidad de Duke (EE.UU) han publicado un ensayo titulado “Disrupting-Philanthropy”-traducido y compartido en España por Obra Social Caja Madrid-que analiza el modo en que la tecnología, particularmente Internet y las redes sociales, están influyendo en la situación del tercer sector. Para los autores, el futuro de la filantropía no lo determinará la tecnología digital sino el modo en que se financia la acción social con dinero privado.

TECNOLOGÍA Y FILANTROPÍA

El documento ahonda en ideas tales como el hecho de que son hoy en día los donantes individuales los que más se benefician de veloz cauce de comunicación que representan las nuevas tecnologías. Asimismo, éstas todavía juegan un papel muy escaso en el escenario de la filantropía, manifestándose sobre todo en el creciente desarrollo de las redes sociales. Según los autores, los nuevos modelos de empresa y sociedad no gubernamental, los novedosos e intrincados lazos que crecen entre ellas, requieren nuevos modelos de gobierno y una mayor atención a aspectos como la información y la participación de los stakeholders.

El informe hace también hincapié en la idea de la mayor responsabilidad que va inherente a la gran visibilidad que aportan las redes sociales al tercer sector, recordando que, por causa de los recientes escándalos económicos, entre ellos las enormes pérdidas de donaciones a causa del escándalo Bernard Madoff, “ahora se pide una mayor supervisión de las inversiones benéficas. Si ello se pone en marcha las tecnologías de la red servirían para alcanzar este objetivo.”

Sin embargo, el documento admite también que el sector social, hasta la fecha, no se ha esforzado demasiado por desarrollar herramientas digitales que permitan justificar mejor su trabajo. “Pequeñas tentativas como Grantsfire, plataforma abierta que permite agrupar fácilmente la información sobre subvenciones, no han tenido mucha acogida”, asegura el informe. Sin embargo, esto es algo que todavía no está muy extendido, y como mucho las fundaciones facilitan a través de Internet la versión digital de impresos obligatorios como los referidos a las obligaciones fiscales.

TECNOLOGÍA SANA, TECNOLOGÍA VERDE

Así pues, todavía queda mucho camino por recorrer a la hora de establecer una sinergia constante entre el sector social y las nuevas tecnologías. Ciertamente, el potencial es inmenso, trasladándose incluso al sector sanitario, tal y como demuestra el Plan eCLM 2012, abordado por el gobierno regional de Castilla La Mancha y Telefónica con el fin de determinar, entre otros asuntos,  en qué cuestiones en términos de calidad y eficiencia, y en el desarrollo de qué herramientas tecnológicas deberán colaborar las empresas del sector tecnológico con las instituciones sanitarias, para responder adecuadamente a los retos de los sistemas de salud en los próximos años. Se trata de una coalición que busca mejorar la calidad de vida de las personas no solamente a nivel de salud física, sino también a la hora de aportar continuidad asistencial y social a los ciudadanos, mejorando así su calidad de vida.

Por otra parte, la alianza entre las TIC y las armas para luchar contra el cambio climático parece ya imparable. El 5to Simposio “TIC, Medio Ambiente y Cambio Climático” organizado por la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (ITU) en El Cairo recientemente obtuvo como fruto un documento histórico: una “roadmap” u hoja de ruta a incluir en las agendas de mitigación del cambio climático de los gobiernos a nivel mundial.

En la hoja de ruta se define actuaciones tales como compartir las mejores prácticas y aumentar la sensibilidad sobre los beneficios asociados al uso de las “green TIC”o fomentar la aplicación de indicadores o metodologías para medir y monitorizar los impactos ambientales en el ciclo de vida de servicios y dispositivos TIC. Se aboga también por promoverla cooperación nacional, regional e internacional y por desarrollar una estrategia de “Tic-Green Pro Crecimiento” basada en situar a las tecnologías verdes como un componente esencial en el desarrollo de un país o comunidad.
Publicado el 17-11-10 en Intelligence & Capital News Report

viernes, 12 de noviembre de 2010

Responsabilidad Social paneuropea, una posibilidad “abierta” en la estrategia de Bruselas

 La promoción de la Responsabilidad Social en el ámbito europeo ha ido centrándose, durante los últimos meses, en aspectos como la sostenibilidad ambiental, la competitividad enfocada al desarrollo sostenible y  un enfoque de las políticas laborales que nace de las simientes plantadas en 1993 con el Libro Blanco, que ya en su día presentaba una estrategia para desarrollar el empleo y la creación de empresas en Europa. Cabe también mencionar uno de los objetivos estratégicos planteados en la Declaración Final del Consejo Europeo de Lisboa que asegura que “convertir a la Unión Europea en el 2010 en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera más sostenible con más y mejores empleos y mayor cohesión social.”. Ciertamente, la Responsabilidad Social Corporativa se abre paso a través de una senda no libre de obstáculos, perfilándose como respuesta a los retos generados por la globalización económica, la crisis y los cambios del estado de bienestar, asociándose a la búsqueda de nuevas formas de gobernanza y a la promoción del diálogo social. Las últimas disposiciones de Bruselas en esta materia abogan por la unificación y la armonización: la Comisión presentaba este miércoles su estrategia de desarrollo sostenible de cara a 2020, estableciendo como acciones prioritarias el ahorro energético, el mercado competitivo, el liderazgo tecnológico y la negociación efectiva con los socios internacionales.

A su vez, en materia social, la Unión Europea ha manifestado recientemente su intención de armonizar la RSE a nivel europeo. A través de la Comunicación de la Comisión del Consejo, del Comité Económico y Social y del Comité de las Regiones  del Parlamento Europeo, llamada “Hacia una única Ley del Mercado en la Zona, Para una economía social de mercado altamente competitiva. 50 propuestas para mejorar nuestro empleo, nuestros negocios y nuestro comercio”, se dan a conocer una serie de recomendaciones entre las que destaca la de realizar un Libro Verde sobre transparencia de la información Ambiental, Social y de Derechos Humanos, lo que, según el texto, “podría dar lugar a iniciativas legislativas”.Esta iniciativa comunitaria cobra mayor sentido- y fortaleza- teniendo en cuenta que recientemente vio también la luz la propuesta, de la mano de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo de que se incluyan cláusulas de RSE en los acuerdos comerciales que se realicen en la UE. Con ello proponen que se incentive a las empresas que contraigan compromisos en materia de RSE con los stakeholders relacionados con la materia: sindicatos, consumidores y comunidades locales. En relación al controvertido tema del reporting, el Parlamento ha propuesto también la obligatoriedad de elaborar el balance en materia de RSE mediante un documento de alcance público así como la creación de un comité parlamentario de seguimiento para cada tratado de libre comercio como punto de información y diálogo entre los diputados de la UE y los parlamentarios de los estados miembro, con el objetivo de velar por la aplicación de dicha cláusula.

EUROPA SOSTENIBLE

En relación a la estrategia “2020” dada a conocer ayer, la Comisión admite que el desafío energético es una de las mayores pruebas por las que se verá obligado a pasar en el escenario europeo a corto plazo. La Comisión propone centrar sus iniciativas en los dos sectores con mayor potencial de ahorro energético: transporte y edificios. Para ayudar a los propietarios de casas y entidades locales a financiar la renovación y medidas de ahorro energético, la Comisión propondrá incentivos a la inversión e instrumentos financieros innovadores para mediados de 2011. El sector público deberá, para ello,  tomar en cuenta la eficiencia energética en la compra de obras, servicios o productos. A su vez, en el sector industrial, los certificados de eficiencia energética se convierten en un incentivo para que las empresas inviertan en tecnologías limpias.La Comisión establece una fecha límite para la consecución de estos objetivos. Durante los próximos diez años la inversión global en infraestructuras energéticas alcanzará- se calcula- el billón de euros.

Para agilizar los principales proyectos de interconexión de la UE, Bruselas propone simplificar y acelerar la concesión de licencias de obras, estableciendo un plazo máximo hasta la autorización final y la financiación de la UE. Una ventanilla única se encargará de coordinar todas las solicitudes de licencias necesarias para la realización de un determinado proyecto.Bruselas propondrá además nuevas medidas para facilitar a los consumidores la comparación de precios, el cambio de proveedor y una facturación clara y transparente. En materia de innovación, se financiarán proyectos en sectores prometedores como las redes inteligentes y el almacenamiento de electricidad, la investigación sobre biocarburantes de segunda generación o la asociación de ciudades inteligentes para fomentar el ahorro de energía en zonas urbanas.

En lo que respecta al ámbito social, una Ley Europea de Responsabilidad Social se perfila como un próximo paso no demasiado lejano.  Bruselas afirma su intención de concentrarse en la mejora de intangibles como la transparencia- particularmente en áreas de derechos humanos y desarrollo sostenible- el buen gobierno corporativo, la participación de los grupos de interés- con especial hincapié en los empleados, como stakeholders internos- o la mejora de las relaciones entre las compañías, los accionistas y  la sociedad.

Finalmente en su afán por abogar por el desarrollo sostenible de una forma global la Comisión Europea ha anunciado el desarrollo de nuevos indicadores para evaluar los avances de los Estados miembros en pro de una “economía más verde”. Son tres los nuevos indicadores que pretenden ponerse en marcha; para medir la ecoeficiencia, la productividad de los recursos –que calibra el grado de uso o abuso de los recursos naturales-y para medir los impactos ambientales y el modo en que se gestionan los residuos. Se trata de ampliar el concepto de desarrollo sostenible tanto en el ámbito público como privado, estableciendo así un sistema de “gobernanza verde” global.

Publicado el 12-11-10 en Intelligence & Capital News Report
 

jueves, 4 de noviembre de 2010

Políticas laborales y gobiernos corporativos “endebles”, claves de la crisis económica en España


Son tres ya los años que viene durando la dramática crisis económica que, además de remover violentamente los cimientos de las estructuras económicas tradicionales, ha provocado una abrupta parálisis de consumo, unas cotas de desempleo casi sin precedentes, y una desconfianza total por parte de los grupos de interés hacia los agente políticos, económicos e institucionales. Pero la crisis económica no surgió de un modo imprevisto y repentino: venía ya gestándose tiempo atrás, alimentándose del caldo de cultivo turbio y sutil que conformaban las malas prácticas, la desidia y las corruptelas de parte del sector privado y de las políticas económicas descuidadas y en ocasiones lesivas del sector público. A estos aspectos alude, con afán constructivo, la monografía anual 2010 presentada este miércoles por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), con el título La Crisis de la Economía Española. Análisis Económico de la Gran Recesión, Editada por los profesores Samuel Bentolila, Michele Boldrin, Javier Díaz-Giménez y Juan J. Dolado. A petición de FEDEA treinta renombrados economistas españoles han realizado un análisis de la crisis y las medidas necesarias para superarla. El objetivo es que este informe sea el pilar de un análisis sistemático orientado a identificar las causas de la enfermedad, la forma en que esta se propagó por el cuerpo social, su situación actual y su probable evolución.

En la monografía, se abordan los diferentes aspectos que han influido a la hora de dotar de duración, profundidad y gravedad a la crisis económica española. Los problemas derivados de la productividad laboral ( o más bien la falta de ella) y los desmanes en torno a la gestión del capital humano adquieren relevancia; así, el documento revela que en la actual crisis la productividad del trabajo ha crecido por encima de su exigua media a largo plazo durante la actual recesión al desaparecer los empleos menos productivos pero sin que se produzca un aumento exógeno de la misma a través de mejoras en el sistema educativo, de I+D+i y en la regulación del mercado laboral. Además, el informe recuerda el hecho de que durante la recesión actual, el crecimiento salarial ha superado en mucho al crecimiento de la productividad, lo que sólo se ha invertido recientemente. Así, en España, para elevar la productividad del trabajo es necesario despedir a millones de trabajadores y que el paro alcance el 20%. Así pues, uno de los retos principales pasa por “ofrecer a las empresas incentivos para invertir en aumentos de la productividad, en vez de contratar a muchos trabajadores de escasa cualificación a través de contratos precarios fácilmente destruibles.”

“MAL GOBIERNO”

Los problemas derivados del “mal gobierno corporativo” tienen también cabida entre los aspectos recogidos por los expertos. Se plantean aspectos tales como el modo en que han capeado el temporal financiero las instituciones financieras con modelos de gobierno corporativo más potentes, o presidentes más cualificados. Analizando el devastado panorama de las cajas de ahorros españolas, los expertos llegan a la conclusión de que las instituciones de gobierno corporativo formal (por ejemplo, el método de elección de los miembros de la Asamblea General) y las del gobierno corporativo real (como la composición efectiva de la Asamblea y el papel que los partidos políticos desempeñan en ella) no estan muy correlacionadas, con la composición de la cartera de créditos (el volumen de crédito al sector inmobiliario y de préstamos a particulares) o con los resultados de esa cartera (la tasa de morosidad de esos créditos durante la crisis o la rebaja de la calificación crediticia) en el momento álgido de la crisis financiera.

Además, se encuentra un efecto significativo del capital humano de los presidentes de las Cajas sobre la composición y resultados de la cartera de créditos, llegándose a importantes conclusiones tales como que las Cajas cuyos Presidentes ocuparon con anterioridad cargos políticos han tenido unos resultados crediticios significativamente peores; o las Cajas cuyos Presidentes carecían de una formación de postgrado presentan unos resultados significativamente peores. Por último, se concluye que las Cajas con Presidentes sin experiencia bancaria previa mostraron unos resultados significativamente peores.

ESTANCAMIENTO
Más allá de estos hitos, el informe asegura también que la economía españolapodría experimentar en los cinco próximos años un estancamiento que la mantendría lejos de los síntomas de recuperación de la Unión Europea y Estados Unidos.En referencia a la elevada tasa de paro española, el libro aborda en uno de sus capítulos una comparativa del mercado de trabajo de España con el de Francia. Se recogen aspectos como el hecho de que la tasa de desempleo española, que había disminuido del 22% en 1994 al 8% en 2007, ascendía al 19% a finales de 2009, en contraste con la tasa de desempleo francesa que sólo ha crecido menos de 2 puntos porcentuales durante la crisis.

Los autores argumentan que las instituciones del mercado laboral en ambas economías son bastante similares, excepto por la mayor discrepancia existente en España entre los costes de despido de los trabajadores con contratos indefinidos y los temporales. Dicho diferencial induce una gran rotación de trabajadores temporales y una estructura productiva diferente, provocando una mayor tasa de paro en una fase recesiva. En una economía simulada, los autores estiman que España podría haberse ahorrado más de la mitad del aumento de la tasa de paro que ha tenido lugar desde 2008 si hubiera adoptado al inicio de la recesión las instituciones de protección del empleo francesas.

Por último, en relación a la política fiscal el libro hace un símil entre Japón y España. Ante ello, los economistas han subrayado que el aumento de un impuesto, en este caso del IVA, puede conducir al ahorro de los consumidores y, por tanto, a una paralización del consumo, aunque han remarcado que esta medida era necesaria

Publicado en Intelligence & Capital News Report (04-11-10)

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Cuestión de género, una brecha que sigue ahondándose en el área corporativa


 En un panorama empresarial convulso y en plena reforma, las estadísticas siguen revelando desigualdades en materia de género, especialmente en lo que se refiere a los salarios y la promoción profesional de los empleados. Nadie duda ya, en la actualidad, de que las compañías son responsables del impacto que provocan en su entorno, y no sólo en el aspecto económico o ambiental, sino también en relación a la “huella social” que plasman en la comunidad; de ese modo, según sean las condiciones de trabajo y las relaciones laborales que ofrecen así incidirán en el modelo de convivencia entre mujeres y hombres en su zona de influencia, limitando o generando oportunidades de desarrollo local en clave de igualdad.  La propia Global Reporting Initiative (GRI) aconseja a las compañías a través de sus directrices que aporten información continuada, fluida y veraz sobre el número y porcentaje de rotación de los empleados según su género, la composición de los órganos de gobierno y el desglose de los empleados, según el género y la proporción del salario de los hombres a las mujeres.

GRI sugiere que las perspectivas de género en la integración de informes de sostenibilidad pueden ayudar a las empresas demostrar públicamente su responsabilidad a las mujeres, obtener reconocimiento por sus esfuerzos de trabajadores, inversores y consumidores, y ayudar a los interesados a aprehender las operaciones de las empresas que contribuyen a la igualdad de género. Asimismo, el organismo aboga  por orientar a las empresas para que apliquen la igualdad de género en los ámbitos de la gobernanza, la cadena de suministro o recursos humanos.

Sin embargo, a las compañías globales internacionales se les sigue atragantando la capitalización del talento de las mujeres, tal y como revela el muy reciente documento “Informe de Brecha de Género Corporativa 2010” publicado por el Foro Económico Mundial. El estudio es pionero a la hora estudiar las políticas de igualdad de género de los mayores empleadores a nivel mundial. Las conclusiones no son demasiado esperanzadoras: “los hallazgos son una señal de alarma que marcan que el mundo empresarial no está haciendo lo suficiente para lograr la igualdad de género. Mientras que un cierto grupo de empresas en los países escandinavos, los EE.UU. y el Reino Unido son  líderes en integración de las mujeres, la idea de que la mayoría de las empresas se han convertido en un equilibrio de género o sigue siendo un mito. Con este estudio, estamos dando a las empresas una guía única en lo que se necesita hacer para cerrar la brecha de género corporativa ", según Saadia Zahidi, co-autora del informe y jefe de las Mujeres en el Foro de Líderes y del Programa de Igualdad de género.

EL GÉNERO, UNA CUESTIÓN QUE TRASCIENDE LO EMPRESARIAL

Entre los hallazgos del informe destaca el hecho de que las mayores barreras para el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo son las “normas generales y políticas culturales” de los respectivos países. Existe por tanto una “cultura corporativa patriarcal” que se pone de manifiesto en la ausencia de modelos a seguir y en una legislación todavía arcaica e inadecuada en muchos países. No en vano más del 30% de los encuestados en Francia, Italia, México, España y el Reino Unido creen que la crisis fue  perjudicial para el empleo de las mujeres en su país. El informe se basa en el estudio de casos de Alemania,Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, República Checa, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, India, Italia, Japón, México, Países Bajos, Noruega, España, Suiza, Turquía, Reino Unido y los Estados Unidos ofrece conclusiones reveladoras. Así, Estados Unidos (52%), España (48%), Canadá (46%) y Finlandia (44%) tienen el mayor porcentaje de mujeres empleadas en todos los niveles entre las empresas que respondieron. Por su parte, India es el país con el menor porcentaje de mujeres empleadas (23%), seguido por Japón (24%), Turquía (26%) y Austria (29%).A nivel industrial, los resultados de la encuesta confirman que el sector servicios tiene el mayor porcentaje de mujeres empleadas. Dentro de este sector, los servicios financieros y de seguros (60%), servicios profesionales (56%) y medios de comunicación y entretenimiento (42%), son las industrias que emplean el mayor porcentaje de mujeres. Por último, los sectores que muestran el porcentaje más bajo de las mujeres en las 20 economías del automóvil (18%), minería (18%) y agricultura (21%).

El tema de la brecha de género no es baladí, y más en una época que corona a los intangibles- transparencia, igualdad, responsabilidad…- como los nuevos “príncipes” de la gestión corporativa. Ya la primavera pasada The Economist se hacía eco del “poder de la mujer” como fuerza de impulso de la economía mundial, y más recientemente Noruega hacía cundir el ejemplo a través de la implantación de una legislación que obligaba a la representación de ambos sexos al menos en un 40% en todos los directorios corporativos. También Naciones Unidas insiste en la necesidad de que los países redoblen sus esfuerzos por prevenir la brecha de género, y no solamente en el ámbito empresarial. Así, el secretario general Ban Ki-moon subrayaba que aunque se han realizado "muchos progresos para asegurar la igualdad entre hombres y mujeres en muchas áreas, como el acceso a las escuelas, la salud y la participación económica, todavía queda mucho por hacer".

Asimismo, en un trabajo de casi 300 páginas publicado el pasado día 20 por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas señalaba que la brecha de género sigue profundizándose a todos los niveles. Así, en cuanto a educación, las estadísticas también indican que el número de niñas inscritas en escuelas de educación primaria aumentó del 79 al 86% entre 1999 y 2007, pero las tasas más bajas de escolarización están en el África subsahariana, en donde sólo acuden a colegios el 60% de las niñas. n cuanto a participación política, el documento de la ONU afirma que el acceso a la jefatura del Estado o a la presidencia de los Gobiernos sigue siendo difícil para las mujeres, pues en 2009 sólo había 14 mujeres en todo el mundo ocupando cualquiera de esas posiciones, además de que sólo en 23 países las mujeres ocupan el 30% de la representación parlamentaria.

28-10-10 para iCNr

La transparencia también incumbe a las organizaciones sin ánimo de lucro

“Las fundaciones deberían tener los bolsillos de cristal”. Más que una mera pretensión, este contundente deseo planteado por Rusell Leffingwell, el presidente de la Corporación Carnegie en los ya lejanos años 50 representa- o debería hacerlo-uno de los aspectos fundamentales de las organizaciones sin ánimo de lucro. Sin embargo, en unos tiempos en que la transparencia se perfila como el intangible más valorado para las corporaciones y el sector público, en que un diálogo fluido y veraz puede convertirse en una auténtica flauta de Hammelin capaz de ganar confianza y retener una buena reputación llegando a manifestarse en una cuenta de resultados más robusta, existen todavía muchas organizaciones sin ánimo de lucro que mantienen una cierta reserva e incluso parcelan o “podan” la información que sale a la red, sobre todo a la hora de desglosar en detalle a qué y cómo dedican los fondos que reciben.

Ciertamente, aspectos tales como los procesos de concesión de subvenciones, la información sobre las cuotas recibidas, el desglose de los objetivos y la capacidad de “sometimiento” a la opinión pública son cuestiones que incumben a los grupos de interés y merecerían una gestión transparente por parte de las organizaciones.

Hasta tal punto ha llegado esta situación que en Estados Unidos se ha creado recientemente un proyecto que toma su nombre de la frase de Leffingwell, “Glasspockets”, que aborda la misión de “hacer llegar la transparencia al sector de la filantropía” y se encarga de ofrecer informes acerca de la transparencia de las principales fundaciones del país. En España, la situación no es menos complicada, y a la necesidad de aumentar la transparencia se unen las reformas que trae consigo la recién salida del horno Ley de Economía Social, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado mes de julio. La norma pretende sentar las bases regulatorias para una sector que representa nada menos que el  3% del PIB y que se sitúa en torno a 1.350.000 empleos.

El objetivo básico de la Ley es configurar un marco jurídico que suponga el reconocimiento y mejor visibilidad de la economía social, otorgándole una mayor seguridad jurídica, sin pretender sustituir la normativa vigente de cada una de las entidades que conforman el sector, y de ese modo la norma pretende unificar el marco jurídico de cooperativas, mutualidades de previsión social, sociedades laborales, empresas de inserción social, centros especiales de empleo, fundaciones, asociaciones de discapacitados, cofradías de pescadores y sociedades agrarias de transformación. A la par, se crea el Consejo para el Fomento de la Economía Social, órgano asesor de carácter consultivo para las actividades relacionadas con el sector, en el que estarán representadas paritariamente las Administraciones públicas y las entidades de la economía social. En este marco, se pretende la participación de las entidades a través de la confederación intersectorial que sea más representativa y aquellas que sin estar integradas en ella, tengan un peso importante en el sector.

ESCENARIO CONVULSO

Las nuevas pautas que trae consigo la Ley de Economía Social quizás sean complicadas de implantar en un escenario donde- por lo general- el orden y el método han brillado por su ausencia en los últimos tiempos. Ciertamente durante los últimos tiempos en España se han sucedido los tejemanejes y desmanes en el sector, a través de episodios como el que afectó a las fundaciones públicas andaluzas que, tras haber recibido financiación de la Junta de Andalucía con 545 millones, constituyeron una administración paralela para huir del control administrativo. Además, tuvo lugar a finales del año pasado el sobreseimiento de la denuncia contra el secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, por supuesta prevaricación y malversación de caudales públicos, al cuestionarse el otorgamiento de una subvención concedida a la Fundación Alternativas de la que fue patrono.

Así las cosas, el tema de la transparencia ha llegado incluso a preocupar a los agentes del propio sector. La Fundación Luis Vives cuenta entre sus publicaciones con un monográfico acerca de la transparencia en el Tercer Sector coordinado por Julia Montserrat, que abarca aspectos como la rendición de cuentas voluntaria y los beneficios de la misma. El documento recoge acertadamente entre otras conclusiones que “los máximos responsables de una organización deben basar su filosofía de la comunicación en transmitir confianza. Si difunden información que da una imagen precisa de la organización crearán un depósito de credibilidad que servirá para afianzar la relación con sus socios. Los donantes, financiadores, usuarios, socios en general, estarán más predispuestos en colaborar con una organización que tenga una buena estrategia de comunicación, la cual genere confianza, que no con otra organización que no genere información externa o que esa información no merezca credibilidad.”

También la Sociedad Internacional de Responsabilidad Humanitaria (Humanitarian Accountability Partnership, HAP) se muestra proclive a la transparencia y aboga por la necesidad de renovar esfuerzos en temas de transparencia y rendición de cuentas ya que "hoy en día hay más organizaciones no gubernamentales de desarrollo que nunca y los fondos que manejan han aumentado sustancialmente en los últimos veinte años". En el evento, se destacó la importancia de mostrar respeto hacia las personas y organizaciones que aportan fondos y cómo "las posibles malas prácticas de unas pocas organizaciones pueden dañar la confianza en el sector".

29-10-10 para iCNr

jueves, 21 de octubre de 2010

Noticias N-NOVA: Primer diagnóstico de situación gratuito



Acudir al banco con un plan financiero a dos años vista con argumentos que lo defiendan como la posición competitiva en el mercado, la estabilidad de los ingresos y los gastos, el nivel de apalancamiento operativo... si bien no es una garantía de obtener la financiación requerida sí que ofrece una imagen de un negocio bien gestionado. Permite además argumentar la necesidad de fondos y cómo serán devueltos.

En todo caso tener un análisis financiero realizado por una empresa independiente proporciona una “foto” del negocio imprescindible para su gestión.


Las VENTAJAS aportadas por N-NOVA son:

  • Sopesar varias alternativas con posibilidades de éxito, evitando las pérdidas de tiempo en realizar gestiones, y su seguimiento.
  • Asesoramiento personalizado.
  • Elaboración de presentaciones profesionales para la obtención de fondos.
Ademas en N-NOVA ofrecemos:
  • Definición de la estructura de costes.
  • Elaboración y análisis de cuadros de mando.
  • Elaboración de procedimientos de gestión y control.
  • Realización, control de costes y seguimiento del presupuesto y análisis de desviaciones.
  • Análisis de viabilidad de nuevos proyectos.
  • Implantación y seguimiento de procedimientos, procesos y políticas corporativas.
  • Proyecciones financieras.
  • Análisis de balances y estructura de capital.
  • Valoración de empresas.
Más información: info@n-nova.es

Nuevas formas de voluntariado para el encuentro entre empresas y ONG



En la Fundación Hazloposible acaban de estrenar una nueva sección gratuita que permitirá a empresas y ONG unir fuerzas en proyectos solidarios. Se trata de “Colabora Empresa-ONG”, un punto de encuentro entre compañías y organizaciones que facilita nuevas formas de colaboración, más allá de las donaciones económicas.

A través de Colabora Empresa-ONG (www.empresayong.org), las empresas pueden ponerse en contacto con ONG para desarrollar proyectos sociales en los que participe su plantilla. Los proyectos son muy variados: desde vacaciones solidarias a asesoría legal para inmigrantes; desde acompañar a personas mayores o con discapacidad hasta acondicionar el local de una asociación que trabaja con niños.

Muchas empresas no son conscientes de todo lo que pueden hacer en beneficio de las organizaciones sociales sin necesidad de que haya aportaciones económicas de por medio”, explica Diego Lejarazu, responsable de voluntariado corporativo en Hazloposible.

En “Colabora Empresa-ONG”, las compañías tienen acceso a más de 3000 organizaciones con las que realizar actividades de voluntariado corporativo. Actividades que benefician tanto a empresas como a ONG. Para las primeras, aportan una motivación extra a la plantilla. Para las segundas, son una oportunidad de contar con personas voluntarias con conocimientos profesionales muy útiles.

martes, 5 de octubre de 2010

Ingresos y Reputación, el binomio de la nueva gestión empresarial


Invisible pero poderosa, suele aflorar o derrumbarse cuando las épocas de crisis económica desnudan a las compañías de sus carcasas de marketing e imagen. La reputación corporativa se ha convertido en uno de los activos intangibles más poderosos, más aún cuando la confianza de los grupos de interés se encuentra todavía bajo mínimos. Durante décadas, las cifras puras y duras actuaron como placebos ante la necesidad de información de los stakeholders. La obtención de beneficios parecía bastar para etiquetar de “bueno” al gobierno corporativo de una empresa, y el aforismo de “no news, good news” se cumplía a rajatabla. La actual crisis de valores y de confianza ha hecho necesario que la reputación corporativa se afiance en nuevos cimientos más sostenibles a largo plazo. Y si bien la obtención de beneficios ha de ser- por naturaleza- el principal leit motiv de las compañías, éstas no deben descuidar los aspectos ASG ( ambientales, sociales y de buen gobierno) para conseguir una gestión integral, coherente y sostenible en el largo plazo.

Así pues, el modelo de gestión corporativa más sostenible es aquel que aúna la consecución de beneficios económicos con la integración de la Responsabilidad Social Corporativa. Un informe de McKinsey Quaterly titulado “Valuing social responsibility programs” muestra casos de éxito de compañías que están obteniendo buenos beneficios financieros a través de iniciativas responsables, utilizando la información como piedra angular. Así, empresas como IBM, con su nuevo servicio destinado a proveer acceso gratuito a recursos Web para mejorar la administración de las pymes o Telefónica, con sus programas de acceso a las tecnologías de la información para personas mayores de 60, están subiéndose ya al carro de la Triple Bottom Line. También otras empresas de primera línea como Shell, DuPont, y P&G han mejorado estableciendo distintos indicadores que les permiten comunicar con éxito las permanentes mejoras que establecen en sus sistemas productivos. A la vez, autores como Forest Reinhardt en su libro “Down to Eearth”, advierten de que el viejo modelo de gestión puede cegar a los ejecutivos impidiéndoles ver los beneficios de la triple utilidad y aboga por la sostenibilidad como modelo de cambio. Pese a todo, la relación entre sostenibilidad y resultados financieros sigue estando poco clara para muchos altos ejecutivos. Una encuesta de este año elaborada por Economist Intelligence Unit, de The Economist, revelaba que sólo el 24% de los ejecutivos entrevistados a nivel mundial creen que existe una fuerte relación entre los resultados financieros y el compromiso con la sostenibilidad a corto plazo ( 1 ó 2 años). Asimismo, el 69% cree que la relación será más fuerte en un medio plazo (5 a 10 años), y que las compañías están adoptando de forma lenta pero gradual los principios sostenibles.

Así pues, son dos las principales metas empresariales del nuevo escenario económico: los ingresos y la reputación. Ambas relativamente difíciles de alcanzar y –sobre todo la segunda- muy arduas de mantener. Para Morton Albaek, de la empresa de energía eólica Vestas, “hoy en día servimos a dos y sólo dos maestros: los ingresos y la reputación. El truco está en posicionar su marca y construir su reputación en el punto “armonioso” que se encuentra entre el capitalismo y el humanismo”. Ciertamente, y más allá de trucos con fecha de caducidad, barniz responsable e información sesgada, la transparencia corporativa sigue siendo uno de los ingredientes estrella en el cóctel del éxito reputacional. Es más, la transparencia sigue liderando la lista de preocupaciones de empresas y stakeholders y son cada vez más las compañías que se ven en la necesidad de pulir sus informes de gobierno corporativo, cercenando la información exagerada o “buenista” y ganando en precisión a la hora de responder a cuestiones sobre supervisión y control. Y es que la información transparente se perfila como la mejor vara de medición de la salud corporativa: en respuesta a ello los reportes se reinventan, se actualizan e incluso se fusionan para lograr la unificación entre información de Gobierno Corporativo e información social y ambiental.

ECONOMÍA DE LA REPUTACIÓN

Para Anthony Johndrow , director general de Reputation Institute, las “personas se preocupan cada vez más por las compañías que hay detrás de los productos y los servicios que consumen, y todos los grupos de interés se han vuelto profundamente conscientes de que el comportamiento de las empresas tiene amplias y diversas ramificaciones que van más allá de su mera actividad diaria. Como resultado de la creciente demanda de mayor transparencia sobre las actividades corporativas de las empresas, la relevancia de los mensajes corporativos centrados en las marcas es cada vez menor. Se daría, por tanto, lo que para el experto daría lugar a la “Economía de la Reputación” en la segunda década del siglo XXI, legítima sucesora de la “economía de la innovación” en los 90 y la “economía del riesgo” en el año 2000.

Así pues, la reputación corporativa, pese a su carácter diáfano e intangible, pese a sus múltiples sutilezas, presenta un gran potencial a la hora de generar beneficios a largo plazo. Autores como Thorpe y Prakash-Mani identifican varios factores del éxito empresarial de la reputación enfocada a la sostenibilidad: crecimiento de los ingresos y acceso al mercado; ahorro de los costes y la productividad; acceso al capital; gestión de riesgos y licencia para desarrollar la actividad de la empresa; capital humano; valor de la marca y reputación. Asimismo, basándose en una investigación empírica cuantitativa sobre diversas empresas, Steger identifica indicadores de valoración parecidos en los que se incluyen la disminución de los costes; crecimiento de los ingresos; valor de la marca y reputación; mantener la licencia para desarrollar la actividad de la empresa y atracción y satisfacción del personal empleado.

Es preciso, por tanto, valorar la sostenibilidad a largo plazo de los modelos de crecimiento, como escudo y protección frente a futuras crisis, como garantía de reputación y confianza. Tal como ha señalado el Nobel de Economía Robert Solow, es necesario otorgar a las generaciones futuras la posibilidad de producir bienestar en la misma medida que en la actualidad, para lo cual ha de conservarse no sólo el stock de capital físico, sino también el capital natural: una vez más, el binomio reputación e ingresos, los dos pilares necesarios para cimentar las bases de la gestión corporativa.

05-10-10 para iCNr

Capitalismo responsable, la contradicción que quiere dejar de serlo

Durante décadas, las cifras puras y duras han ejercido su hegemonía, dueñas y señoras de un trono que valoraba por encima de todo la consecución de beneficios y  de liquidez. Tradicionalmente, la viabilidad de los proyectos empresariales ha sido juzgada según las cifras ofrecidas por los ROI (return on investment) obtenidos tras el cuadre de las cuentas de resultados, supeditando las decisiones estratégicas -plagadas de sutilezas, pródigas en retruécanos- a la simplicidad de una fórmula puramente matemática. Ha tenido que irrumpir la peor crisis económica desde el crack de 1929 para que el panorama empresarial asuma la utilidad de un “return on investment” completamente diferente: el retorno de la inversión social o, lo que es lo mismo, la visión pragmática de la Responsabilidad Social Corporativa.

La concepción de una “realidad financiera ética”, desde sus tímidos esbozos desde entidades como la ASN Bank Holandesa, el banco GLS Gemeinschaftsbank o la italiana Banca Popolare ha tenido que recorrer mucho camino, desligándose de su inicial situación de nicho, para acabar consolidándose como una nueva oportunidad rentable a largo plazo. El auge de la Inversión Socialmente Responsable es por tanto notorio en los últimos tiempos, manifestado en publicaciones institucionales como el muy reciente informe de Eurosif que examina el desarrollo sostenible de las estrategias de inversión de los “grandes inversores” europeos durante los últimos tiempos. Se trata de un ingrediente más del conocido como “capitalismo responsable”, más justo, filtrado en novedosas cribas como la preocupación por el fenómeno de la corrupción o la rendición de cuentas (“accountability”).

ISR EN EL PUNTO DE MIRA

Sobre la ISR se ha pronunciado también recientemente el Comité Económico y Social Europeo (CESE) a través de un dictamen en el que se apuesta por una mayor regularización de la ISR, tratando de incorporar una mayor transparencia y un continuo proceso de evaluación. Además, dos académicos de la Universidad de Oxford criticaban el pasado mes de junio el “extremo privilegio de la ética en detrimento de la eficacia de las inversiones” por parte del Fondo Global de Pensiones del Gobierno Noruego.

Para los académicos Gordon Clark y Monk Ashby, el posicionamiento ético del Fondo podría ser contraproducente para alcanzar la “plena eficacia” de las inversiones. Y es que, en este sentido, la ISR no deja de tener sus detractores.. Un estudio de expertos financieros de Wharton aduce que, por las características de los productos en cuestión, los inversores responsables pierden una media de 3,5 puntos porcentuales en rendimientos de cada año con respecto a aquellos que invierten en fondos tradicionales. Además, paradójicamente, a  medida que los criterios de los inversores para elegir los fondos se vuelven más estrictos, aumenta la probabilidad de que los fondos con mejores resultados sean los no socialmente responsables. Así pues, probablemente los inversores que apuestan por la gestión activa y quieran centrarse en un segmento concreto, como los fondos de acciones de pequeño valor, sacrifiquen demasiada parte de sus resultados limitándose tan sólo a los fondos socialmente responsables. Por otra parte, independientemente de los aspectos sociales, los fondos socialmente responsables suelen tener costes ligeramente superiores debido al esfuerzo adicional necesario para evaluar que las inversiones sean socialmente responsables.

En el panorama europeo, la Inversión Socialmente Responsable representa una de las áreas de mayor crecimiento en los últimos años. Según datos del Foro Europeo de Inversión Sostenible (Eurosif), sólo en Europa la ISR ha crecido un 46% al año durante el último ciclo expansivo, y en ese mercado representa ya casi un 18% de los activos gestionados, lo que revela que la ISR está abandonando ya su estatus de nicho de mercado para tratar de convertirse en una práctica de alcance general. En cambio en España, el desarrollo ha experimentado una evidente desviación con respecto a la tendencia europea, puesto que tiene un mercado infradesarrollado que todavía no ha alcanzado el 1% de la inversión total, según Eurosif. Esta situación se da aún tras la firma de los Principios de Inversión Responsable de Naciones Unidas y la creación de Spainsif.

CAPITALISMO RESPONSABLE

Más allá del fenómeno concreto de la ISR, el capitalismo responsable ha ido canalizándose a través de diversos hitos. Para expertos como Jane Nelson de la Kennedy School of Harvard priman fenómenos como el abandono del concepto de filantropía, el reemplazo del modelo de comunicación unidireccional con los stakeholders con un modelo más interactivo y bidireccional, o el desarrollo del concepto de Responsabilidad Social mucho más allá del mero cumplimiento de las normas legales.

Además, y a raíz de las nuevas necesidades, la integración entre Responsabilidad Social y Gobierno Corporativo se ha convertido en uno de los grandes retos para las compañías. El vínculo ha de ser efectivo y real, alejado de las antiguas prácticas de barniz responsable. La información transparente y veraz se convierte, también en este aspecto, en la mejor vara de medición del nuevo fenómeno; y en respuesta a ello los reportes se reinventan, se actualizan e incluso se fusionan para lograr la unificación entre información de Gobierno Corporativo e información sobre Responsabilidad Social. Sin embargo, el problema radica en que hasta la fecha los informes de Gobierno Corporativo se han orientado a los accionistas como público mientras que las cuestiones relativas a la sostenibilidad y la responsabilidad social se dirigían a calmar la desconfianza de los stakeholders como colectivo global constituido por los clientes, empleados, ONGs, proveedores, etc.  En conclusión, la verdadera transparencia corporativa es la que concede la misma difusión a uno y otro concepto, más allá de las anticuadas vestiduras “buenistas”.

5-10-10 para iCNr

viernes, 1 de octubre de 2010

Artículos citados en otras webs (septiembre de 2010)

"La corrupción empresarial, una plaga que necesita de nuevos revulsivos para desaparecer"

En Pymesostenible 

En Observatorio-RSE

En Ugt Cantabria

"Las pautas “responsables” muestran nuevos senderos de actuación para el sector público"

En Pymesostenible

En Creadess

En Observatorio-RSE

"Responsabilidad Social, medios de comunicación y Periodismo 3.0, una alianza cada vez más necesaria"

En GUASABARAeditor


En Pymesostenible

"Los indicadores tradicionales de Gobierno Corporativo patinan en el nuevo escenario empresarial"

En Comfia


"La importancia de los Negocios Inclusivos como clave de la economía sostenible"

En Negociosinclusivos.org

En Ecoticias

En Fundación Entorno

"Pymes, RSC y Buen Gobierno, un vínculo necesario para el desarrollo sostenible"

En Comfia

En Reforma auditoría

En Ecología y Desarrollo


"Cambio Climático, la “nueva” preocupación de las entidades financieras responsables"

En Ecología y Desarrollo

En Fundación Casa de la Paz

En Ecobar

"Transparencia corporativa, un paso más de la mano de la nueva Ley de Auditoría"

En Reforma auditoría

Paraísos fiscales, un mal endémico con demasiados cómplices

 Adoptando como bases el sentido común, la ética y el respeto a los derechos humanos, pretenden fines tan lógicos- y tan complicados- como erradicar la pobreza, garantizar la sostenibilidad o promover la igualdad. Aprobados hace ya diez años por 147 jefes de estado y de gobierno, los Objetivos de Desarrollo del Milenio distan mucho de haber llegado a un nivel mínimo aceptable de cumplimiento. Por el contrario, cada vez parece más lejana la posibilidad de que en 2015 -su fecha límite- se haya avanzado lo más mínimo en su recorrido. Uno de los aspectos recogidos en los Objetivos que menor grado de cumplimiento ha alcanzado hasta la fecha es la combinación de responsabilidades entre los países emergentes y los desarrollados, sobre la base de la alianza mundial respaldada en la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo celebrada en Monterrey, México, en 2002 y reafirmada en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo en agosto de 2002.

Ante el desolador panorama, Setem ha vuelto a poner el dedo en la llaga con la publicación de un reciente informe que recuerda que las entidades bancarias que contribuyen a la evasión de impuestos en paraísos fiscales están colaborando en el incumplimiento de los Objetivos del Milenio. El documento, “Close to the gap”, llevado a cabo junto a la Red Internacional BankTrack, llama la atención respecto a las políticas de inversión, transparencia y rendición de cuentas de 49 grandes bancos europeos, cuyos datos  demuestran que los países emergentes  pierden cada año 160.000 millones de dólares por la evasión fiscal. Para Setem, partiendo de las grandes cantidades de dinero destinadas a la concesión de préstamos y servicios de la banca de inversión, los bancos tendrían la capacidad de recaudar dinero y destinarlo a servicios públicos, tales como la seguridad social, sanidad e infraestructura. Sin embargo, continúan elaborando estrategias complejas con el fin de reducir e incluso evitar el pago de impuestos por parte de sus clientes a través de paraísos fiscales. En este sentido, las organizaciones se preguntan por qué ante la próxima cumbre del G20+1 en Seúl (Corea del Sur) en noviembre, la posición de la UE aún no detalla nada sobre la tasa bancaria ni sobre paraísos fiscales.

Las conclusiones recogidas por Setem aclaran que en cuanto a corrupción 37 bancos han tenido una puntuación de 1 punto (por ejemplo por haber adoptado los Principios de Wolfsberg o el Pacto Mundial de las Naciones Unidas). Los bancos que han recibido la puntuación máxima en este tema (2 puntos) han sido RBC, Santander y Standard Chartered Bank. Pero ninguno de ellos ha desarrollado políticas propias sobre las operaciones en zonas de conflicto, por ello la puntuación es muy baja para todos ellos. Sólo HSBC menciona este tema dentro de su política sobre minería y extracción de minerales y recibe un punto por ello. Según Setem, a pesar de su avanzada política sobre corrupción, el Santander estaría participando en la explotación de recursos naturales en regímenes dictatoriales como Myanmar. Según estos mismos datos esta entidad posee y/o gestiona acciones de Total que extrae gas en la costa de Myanmar, ascendiendo a 65.840.000 de dólares el importe de su inversión y/o gestión en el capital social de esa entidad.

En cuanto al análisis de los bancos de países de economías emergentes, se ha observado que los bancos tailandeses son los que peor puntúan. Esto se debe al hecho de que no han desarrollado políticas de sostenibilidad propias o no se han adherido a los acuerdos internacionales. Los bancos chinos han mejorado en los últimos años tanto en sus políticas como en la transparencia de sus operaciones. Por ejemplo, Industrial Bank ha sido el primero y único banco chino que ha adoptado los Principios de Ecuador; posteriormente, ha publicado información sobre proyectos específicos de una manera que no lo habían hecho ninguno de los otros bancos que han adoptado ese acuerdo. Pero son los bancos brasileños los que puntúan mejor comparados con los otros bancos de los países que forman el grupo denominado BRIC (Brasil, Rusia, India, China): especialmente en cuanto a la transparencia con una media de 2’3 puntos.

 Sin embargo, también hay datos positivos. En comparación con los datos del año 2007, hoy hay más bancos que desarrollan políticas de sostenibilidad. Por ejemplo, en 2007 un 27% de los bancos tenían políticas sobre la industria y el comercio de armas, en 2010 el porcentaje es del 49%. Los bancos también han desarrollado más políticas sobre generación de energía, han pasado del 9% en 2007 al 29% en 2010 y un 22% de los bancos han desarrollado políticas sobre minería y petróleo y gas, en comparación con el 9% en 2007. Sólo 6 de los 49 bancos no han desarrollado ninguna política: Bangkok Bank, Banco de China, China Construction Bank, DekaBank, Banco Industrial y Comercial de China y por último, Kasikornbank


MAL ENDÉMICO

Tal y como asegura Juan Hernández Vigueras, el autor de “La Europa opaca de las finanzas”, la banca privada sigue siendo el gran mal endémico del sistema financiero internacional, ya que según su análisis, el 90% de los ingresos de los estados proceden de los impuestos; siendo evidente que en medio de un posible deterioro de la situación económica esta fuente de ingresos sufre una minoración y los gobiernos se ven entonces obligados a emitir deuda para conseguir financiación, lo que les deja “vendidos” al dictamen de los mercados.

Según datos del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa los paraísos fiscales ingresan al año 250.000 millones de dólares (unos 183.500 millones de euros) procedentes de multinacionales extranjeras. Los países más pobres son los más afectados, ya que dejan de ingresar 130.000 millones de euros porque el comercio de sus bienes se realiza a través de paraísos fiscales. Ciertamente, éstos siguen siendo uno de los grandes quebraderos de cabeza a nivel mundial. El presidente francés  Sarkozy aseguraba recientemente ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo que contaba con “el apoyo de Luxemburgo para que la arquitectura financiera sea profundamente reconsiderada en el exterior y en el interior de nuestro continente”, al tiempo que instaba a Luxemburgo, afamado por su secretismo financiero, a dar ejemplo en el ámbito de reforma del sistema financiero y de transparencia de las cuentas.

PARAÍSOS FRAUDULENTOS

Sin embargo, la complicidad con los paraísos fiscales no es sólo cosa de los bancos. También los estados miembros de la UE y sus economías son cada vez más vulnerables frente a las finanzas globales incontroladas, tal y como se ha puesto de manifiesto con la crisis de las hipotecas subprimes generadas por Wall Street. La creciente institucionalización europea, además de acentuar la competencia entre los socios por minorar los impuestos sobre el capital, acarrea también pérdidas de ingresos fiscales que suponen una amenaza para el Estado de bienestar, amén de reducir la capacidad para proteger a los pequeños ahorradores e imposibilitar el combate eficaz contra el blanqueo internacional del dinero sucio y la corrupción inmobiliaria. La mayoría de los analistas  reprochan a gran parte de las políticas europeas el ofrecer amparo a los paraísos fiscales que compiten en situación muy ventajosa,  con sus especialidades financieras opacas y de escasa o nula tributación, como segundos clientes de la Eurozona tras EE.UU.

A día de hoy, los gobiernos europeos, tanto de izquierda como de derecha, toleran de forma subrepticia las sociedades offshore y los paraísos fiscales y por si esto fuera poco en muchos casos -España es un ejemplo de ello- las medidas que se utilizan para rescatar a los bancos de la crisis contienen aspectos que defraudan a las Haciendas nacionales además de amparar vías para el blanqueo dinero.A la hora de esgrimir medidas para luchar contra los paraísos fiscales, afloran premisas en pro de la transparencia, tales como asegurar que las autoridades públicas tengan toda la información acerca de las instituciones e infraestructuras relevantes del sistema financiero, además de la introducción de desincentivos fiscales para todo movimiento de fondos que tenga como origen o destino un paraíso fiscal. Asimismo, no ha de reconocérsele personalidad jurídica alguna a las sociedades constituidas en paraísos fiscales a la hora de intervenir en el tráfico mercantil nacional e internacional.

01-10-10 para iCNr

jueves, 30 de septiembre de 2010

Europa presenta nuevos indicadores para calibrar el desarrollo sostenible

Durante demasiado tiempo, la vertiente económica de las compañías y su desarrollo social y medioambiental han seguido caminos divergentes, opuestos en muchas ocasiones, como respuesta a la creencia errónea de que solamente las inversiones económicas procurarían suculentas cuentas de resultados capaces de satisfacer a los accionistas voraces y a los directivos afanados en las prácticas cortoplacistas. También la gobernanza estatal se ha caracterizado, durante décadas, por una atención más bien precaria a temas tan importantes como la transparencia o la responsabilidad social. La crisis económica y de confianza que ha sacudido los cimientos del escenario económico moderno ha conseguido elevar la Responsabilidad Social Corporativa al limbo de las herramientas de gestión con un gran potencial para favorecer el crecimiento y la supervivencia a largo plazo tanto de las compañías como de los estados. 

En este sentido, autores como Kirchnher proponen incluso que “la  gestión social debe incluir un proceso de diagnóstico-organización-decisión de alternativas-ejecución y control y análisis de rentabilidad e inversión”, fusionando así del modo más estricto posible las dimensiones social y económica.

En su afán por abogar por el desarrollo sostenible, la Comisión Europea ha anunciado el desarrollo de nuevos indicadores para evaluar los avances de los Estados miembros en pro de una “economía más verde”. Son tres los nuevos indicadores que pretenden ponerse en marcha; para medir la ecoeficiencia, la productividad de los recursos –que calibra el grado de uso o abuso de los recursos naturales-y para medir los impactos ambientales y el modo en que se gestionan los residuos. Se trata de ampliar el concepto de desarrollo sostenible tanto en el ámbito público como privado, estableciendo así un sistema de “gobernanza verde” global.

DESARROLLO VERDE

Estos nuevos indicadores abundan en los objetivos de la conocida como “Alianza de la Primavera”, una campaña conjunta impulsada por cuatro grandes organizaciones europeas de la sociedad civil: la Oficina Europea de Medioambiente, la Confederación Europea de Sindicatos, la Plataforma Social y Concorde. La Alianza de la Primavera aboga también por preservar y recuperar los ecosistemas, reduciendo el uso de recursos y el consumo de energía, apostando por la agricultura y la pesca sostenible y prestando mayor atención al cambio climático y a la pérdida de biodiversidad. Además, la campaña pretende también reducir las desigualdades y erradicar la pobreza; garantizar el acceso universal a los servicios públicos; luchar contra la discriminación y el racismo, y garantizar la igualdad de género y el respeto a los derechos de los inmigrantes. Promover el empleo de calidad, aumentar y mejorar la economía para el desarrollo y fortalecer el control sobre las políticas de la Unión Europea, son otras de las propuestas de esta iniciativa.

La idea es dar impulso para que las próximas acciones de la Unión Europea se orienten en una dirección muy concreta. En primer lugar, el tema medioambiental es uno de los más espinosos de los que  actualmente se encuentran en el candelero, sobre todo desde la fallida Cumbre de Copenhague que hizo retumbar unas alarmas que ya sonaban desde hacía tiempo.  Realmente, los acuerdos políticos sobre el clima y protección ambiental gestados hasta la fecha en los salones de Bruselas no han conseguido reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión europea, que continúan aumentando en todo el mundo.

A su vez, la Unión Europea  ahonda en la idea de modificar su política económica que hasta ahora ha impactado desafortunadamente en la mayor parte de las comunidades locales a lo largo y ancho del planeta. Las políticas sobre comercio, agricultura, pesca, industrias de extracción, medioambiente e inmigración, entre otras, han obstaculizado las oportunidades de estas comunidades para alcanzar un desarrollo sostenible.

Además, tal y como se declaró en la Estrategia en favor del desarrollo sostenible adoptada por la Unión Europea en la cumbre de Gotemburgo de 2001 y en la Carta de los Derechos Fundamentales proclamada en Niza en 2000, la UE se ha comprometido a integrar plenamente en sus políticas y acciones consideraciones de tipo económico, social y medioambiental. La Comisión se compromete a fomentar en mayor medida la integración de los principios de la RSC en las políticas de la UE, publicar un informe en 2004 sobre los resultados del Foro multilateral europeo y establecer en el seno de la Comisión un grupo “interservicios” en materia de RSC. Así, podemos afirmar que la
dimensión externa de la responsabilidad social se hace cada vez más patente. Las encuestas revelan en mayor o menor medida que los consumidores no solamente exigen calidad en los servicios y productos que adquieren, sino que pugnan por tener la certeza de que se han elaborado de manera socialmente responsable. Incluso en tiempos de crisis económica los consumidores estarían dispuestos a pagar un sobreprecio por bienes y servicios socialmente responsable, lo que patentiza su auge creciente.

En conclusión, puede afirmarse que tienen mucho que decir las acciones en pro de la preservación medioambiental, en una Europa donde el exceso de emisiones contaminantes y la mala gestión en relación al comercio de créditos de carbono son todavía un hecho. Europa debe fomentar la contratación pública ecológica, definir con las partes interesadas los objetivos de comportamiento ambiental y social de los productos, aumentar la difusión de innovaciones medioambientales y tecnologías ecológicas y desarrollar la información y el etiquetado adecuados de productos y servicios.

29-09-10 para iCNr