domingo, 11 de julio de 2010

France Telecom acomete acciones sociales aisladas para maquillar el escándalo de los suicidios


Es mucho más que un brindis al sol para solaz de las cúpulas directivas y sosiego de los grupos de interés. La reputación corporativa incide, directa y firmemente, en la cuenta de resultados de las compañías y en su visibilidad en los mercados. La reputación corporativa cuenta con una vara de medir que durante los últimos tiempos ha tocado fondo tanto a nivel empresarial como político o institucional: la confianza. Ciertamente, la reputación corporativa influye de forma tenaz y decisiva sobre la capacidad de supervivencia de las compañías en un mercado voraz, competitivo e implacable como es el actual. Apenas hay segundas oportunidades para las empresas en un escenario económico dañado por la recesión económica y muy suspicaz en relación a la actividad empresarial, con las pavesas de recientes escándalos empresariales y episodios de malas prácticas todavía humeando en el horizonte.

Los aspectos concernientes a la credibilidad, la confianza, y la generación de reputación han demostrado ser un problema para muchas compañías durante los últimos meses de recesión económica. Especialmente grave fue el caso de France Telecom, envuelta en una escandalosa oleada de suicidios por parte de decenas de empleados hundidos bajo el peso de la mala gestión y el pésimo clima laboral. Una crisis sin precedentes que ha dado lugar asimismo a una decisión inédita: la determinación por parte de la Justicia francesa de la responsabilidad de la política directiva y de recursos humanos de la compañía. Además, a nivel interno, los hechos provocaron la total remodelación de la cúpula directiva de la compañía, con la caída del presidente ejecutivo, Didier Lombardo, sustituido por Stéphane Richard, ex director de gabinete de la ministra de Economía, Christine Lagarde, y muy cercano a Nicolas Sarkozy.

GIRO SOCIAL

Así, los brutales métodos – reestructuraciones y supresiones radicales, aumento de la productividad y la movilidad- empleados por la compañía habrían sido responsables de la mayor parte de los suicidios y tentativas. Sin embargo, los asesores jurídicos de la teleco siguen afirmando que France Telecom no tiene una política de acoso moral susceptible de generar suicidios y, por ende, “nada que temer”.

Mucho más parco es el tratamiento del tema en la edición de 2009 del Informe de Responsabilidad Social de France Telecom, que apunta la voluntad de reafirmar su compromiso hacia los empleados y fomentar en primer lugar la escucha y el diálogo con todos sus stakeholders, incluídos los internos. Sin embargo, el documento parece enfocar con más ímpetu temas como la accesibilidad de las telecomunicaciones, el aprovechamiento de las Nuevas Tecnologías o la innovación como clave de crecimiento económico sostenible, sin prestar la atención que debiera- dados los recientes acontecimientos- a la gestión responsable de los propios cimientos de la compañía.

Así, la supervisión interna parece ser el método escogido por la teleco para evitar que se reproduzca el brote de suicidios. De hecho, la compañía tiene contabilizados entre 2.000 y 2.500 empleados en Francia que presentan algún tipo de fragilidad psicológica cuyos casos son tratados en "conferencias sanitarias trimestrales" para evitar suicidios. En este sentido, el director general de Orange (marca comercial de France Télécom) presentó recientemente un plan de cinco años que incluye una estrategia para combatir la oleada de suicidios. Aún así, la compañía admite que resulta difícil determinar quiénes pueden ser susceptibles de tener problemas de ese tipo.

Asimismo, la compañía ha firmado varios acuerdos con representantes de trabajadores en Francia y tiene previsto crear a partir de 2011 una red de "campus" para la formación de sus 20.000 empleados con responsabilidad sobre otros trabajadores de la compañía. El primero estará en París y rápidamente se añadirán otros, primero en Serock (Polonia) y Madrid, y más adelante en Burdeos, Marsella, Nancy, Rennes, Atlanta, Dakar, Nairobi, Nueva Delhi, Río de Janeiro y Singapur.

RECURSOS HUMANOS EN EL PUNTO DE MIRA

Otra de las medidas que pueden considerarse relevantes es la vinculación de un 30% del salario variable de los directivos a resultados de orden social, basándose en una serie de criterios que están todavía sin definir. De ese modo, los empleados dejarán por fin de ser juzgados en relación al cumplimiento de los objetivos y se tendrá en cuenta su capacidad de adaptación y progreso.

Además, toda la fuerza laboral de la compañía se encuentra en pleno proceso de reestructuración. France Telecom planea incorporar en Francia hasta finales de 2012 unos 10.000 empleados adicionales para hacer frente al desafío del envejecimiento de su plantilla y pretende alcanzar los 300 millones de clientes a finales de 2015, desde los 200 millones actuales. A la vez, la compañía pretende reforzar "el orgullo de sus empleados" mediante un mejor entorno laboral, un nuevo estilo de gestión y la contratación de unos 10.000 nuevos empleados hasta 2012 para hacer frente al desafío que supone el envejecimiento de su plantilla en Francia.

Por último, la teleco apuesta por "revivir el espíritu de crecimiento a través del desarrollo internacional" mediante el que espera duplicar sus ventas en mercados emergentes en los cinco próximos años y alcanzar una base de clientes de 300 millones, frente a los 200 millones actuales.

07-07-10 para iCNr

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